
《Let the past be the past 'til it's weightless》
Datos
❑┆ Nombre: Matthew Montgomery
❑┆ Edad: 30
❑┆ Fc: Paul Mescal
❑┆ Especie: Jötunn
❑┆ Cumpleaños: 14 de enero

Habilidades

🔹 Físicas (lobo)Metamorfosis: Puede transformarse en lobo a voluntad, aunque a veces el instinto lo domina en situaciones de ira o peligro.Fuerza sobrehumana: Multiplica su potencia física, capaz de enfrentar enemigos armados y resistir heridas graves.Sentidos agudizados: Olfato, oído y visión nocturna muy superiores a los humanos.Regeneración: Se cura con rapidez, aunque heridas con magia divina tardan mucho más.🔹 Espirituales (herencia de Mathias)Memoria ancestral: Sueños y visiones donde revive momentos de su vida pasada con Tyr. Puede obtener información útil o advertencias.Lengua olvidada: En trance o furia, puede hablar palabras en nórdico antiguo o latín sin saber conscientemente su significado.Dolor de la herida pasada: A veces la cicatriz de su muerte antigua, ahora en forma de marca de nacimiento, arde, advirtiéndole de peligro sobrenatural cercano.🔹 Jötunn (herencia de Fenrir)Inmortalidad: El proceso de envejecimiento de Matt se detuvo al llegar a la completa madurez.Magia lunar: en noches de luna llena puede amplificar cualquier hechizo. Su fuerza física también se ve afectada por dicho astro.Hidromancia: capacidad de invocar, manipular y controlar el agua en todas sus formas.Gravimancia: el poder de manipular la fuerza de gravedad, alterando las leyes de la física en un área determinada.

Dicen que la vida es un instante prestado y la muerte, una deuda inevitable. Desde pequeño, Mathias siempre tuvo claro que morir no era llegar al final del camino, sino más bien el punto de partida del verdadero viaje. Sus creencias le decían que había otros planos más allá del físico, a los que accedería tras su último aliento. Siempre pensó que él llegaría al Cielo, pues, al final de cuentas, había sido un buen hombre. Pero aquellas puertas jamás tuvieron la intención de abrirse ante él, la entrada le fue denegada, una injusticia divina.Mathias nació en un pueblo pobre de Wessex. Cuando aún era bastante joven fue atacado por una horda de vikingos. Muchos fueron asesinados y tantos otros capturados para servir como esclavos a su jarl. Mathias, sin embargo, sufrió un destino algo diferente. Aunque también fue tomado como esclavo, él fue regalado como ofrenda a uno de los dioses de aquella gente, el mismísimo Tyr, dios æsir de la guerra. No obstante, algo en el chico hizo que aquella deidad se apiadase de él y lo liberase, Ilevandolo incluso a una aldea repleta de gente que lo veneraba, donde sabía que estaría a salvo.Frecuentes eran las visitas del æsir, queriendo asegurarse de que Mathias estaba bien y feliz en su nuevo hogar. Claro que aquella no era la única razón. La curiosidad que el dios sentía era enorme y quería saber más sobre la cultura y las creencias de Mathias. Poco a poco se fueron enseñando mutuamente. Así, poco a poco, la perspectiva de ambos fue cambiando.A la vez que aquello ocurría, algo más nacía entre ambos. Poco a poco, mediante lo que veía en el dios cada vez que hablaban y lo que escuchaba de sus nuevos vecinos, Mathias comenzó a enamorarse de Tyr. Por suerte, sus sentimientos eran más que correspondidos. Aquello fue el principio del fin.Su relación y lo que estaba consiguiendo en Tyr fue algo que no gustó. Las enseñanzas de Mathias hicieron que comenzase a cuestionarse todo en lo que creía hasta el momento. Era un mortal, cristiano, que incluso se llevaba bien con el lobo que cuidaba Tyr, Fenrir, el mismo destinado a matar a Oðinn. Debía morir.Aprovechando que Tyr estaba recuperándose de la pérdida de su mano y Fenrir encadenado, lo que dejaba a Mathias completamente indefenso, Oðinn lo mandó matar. Pero a causa de su relación con un dios pagano y de que él mismo había comenzado a cuestionar sus creencias también, se le prohibió la entrada al Cielo, quedando así en un limbo por toda la eternidad. O eso creía él.Fueron mil años los su alma pasó deambulando en aquel vacío. Hasta que, por fin, volvió a la tierra, reencarnada.

Matt nació en un pequeño pueblo rural de Irlanda, en una familia que siempre cargó con un silencio espeso en torno a su linaje. Su madre, Margaret, era una mujer dulce pero enigmática, que siempre parecía temer la luna llena. Su padre, Richard, cargaba con una pesada herencia: la capacidad de transformarse en lobo, que había transmitido sin querer a su hijo, algo que él descubrió de manera brutal a los trece años, cuando la influencia de una luna llena le arrancó la niñez a dentelladas. Despertó a la mañana siguiente, cubierto de sangre y tierra. Lejos de convertirlo en un monstruo sin control, ese destino lo llenó de preguntas. Su madre lo crió con ternura y disciplina, recordándole que incluso en la oscuridad había lugar para la compasión. Su padre, un hombre duro y reservado, desapareció misteriosamente cuando Matt era adolescente, dejándole el legado de una herencia de la que nunca pidió formar parte. No mucho después, Matt descubrió que la rabia, la fuerza y los instintos del lobo podían controlarse con disciplina. Se refugió en los estudios, buscando maneras de compensar lo que llevaba en la sangre. No podía borrar lo que era, pero sí podía decidir en qué convertirse. La pediatría fue casi un acto de redención: cuidar niños era proteger aquello que él había perdido cuando su lobo interior lo arrancó de la infancia. Sus profesores lo describían como brillante, aunque demasiado serio para su edad, con una sensibilidad extraña para consolar a los más pequeños.Una beca lo llevó a Noruega para continuar su formación médica. Allí descubrió un lugar donde no era “el hijo del desaparecido” ni “el chico raro del pueblo”, sino simplemente el doctor Montgomery. Se quedó, encontrando allí un nuevo hogar, una nueva identidad y un anonimato que lo protegía.En el hospital, Matt es querido por su paciencia, sentido del humor sutil y dedicación. Los niños confían en él de inmediato; algunos dicen que tiene algo “animal” en su manera de percibir el dolor ajeno y calmarlo. Solo sus noches son un recordatorio de lo que esconde: en cada luna llena se encierra en un sótano reforzado, temiendo que algún día las paredes no sean suficientes.Su alma no recuerda nada de su vida pasada, pero esta, latente, amenaza con volver para poner su vida patas arriba. El destino es caprichoso y quiere que se reencuentre con Tyr.

Siente una conexión natural con los más vulnerables, pues cuenta con una dulzura genuina que contrasta con la violencia interior que carga. Tiene un aire pensativo, como si siempre llevara siglos de peso sobre los hombros. Piensa mucho antes de actuar, pero cuando lo hace, lo hace con convicción. Tiende a guardarse lo que siente, a observar más que hablar. Su silencio a veces transmite paz, otras veces incomodidad. Aunque sabe controlar su transformación, teme que su lado lobuno pueda herir a alguien inocente, sea física o emocionalmente, pues cuando pierde el control, aunque no se transforme, su lobo lo vuelve más directo, impulsivo, y menos analítico. Cree demasiado en la bondad, lo que lo expone a la decepción y al daño. Ante el peligro, su primera reacción es ponerse entre el enemigo y los demás. No busca lujos ni protagonismo, solo un equilibrio entre el trabajo, amigos cercanos, y su propio secreto. Sutil y a veces irónico, usa el humor para romper tensiones.

➤ Es descendiente directo de Fenrir.➤ Tiene una marca de nacimiento en el pecho que recuerda a la herida que causó la muerte de Mathias.➤ Sus ojos de lobo son plateados, un rasgo bastante poco común del que apenas hay registro en la historia.➤ En noches de luna llena, sus emociones se intensifican. Por el contrario, la luna nueva, lo deja sin energía ninguna.➤ En el hospital, los niños con enfermedades graves suelen calmarse cuando él los atiende. Algunos incluso dicen que Matt “huele a hogar”.➤ Aunque no suele mostrarse como alguien artístico, cuando está solo canta en voz baja canciones de cuna antiguas que nunca aprendió conscientemente.➤ Su temperatura corporal es bastante elevada, dada su naturaleza lobuna, por lo que no es raro verlo en manga corta aún en invierno.
➤ Aunque cristiano, siempre llevó escondido un pequeño amuleto de madera con un grabado rúnico que le regaló Tyr. Lo escondía bajo su ropa, temiendo que lo vieran.➤ Tenía sueños proféticos en los que veía campos bañados en sangre y lobos aullando a la luna, aunque nunca los entendió en vida➤ Rezaba a Cristo en público, pero en soledad pedía fuerza a Tyr antes de dormir. Para él, ambos eran protectores de distinta manera.➤ Le gustaba cantar salmos y cantos populares al caer la noche, con una voz suave que llamaba la atención de Tyr, quien solía escucharlo sin hacerse ver.➤ Mathias significa "regalo de Dios".➤ Antes de morir, murmuró el nombre de Tyr.